El fenómeno de El Niño que parece que atraviesa esta campaña es caprichoso y errático. Un científico japonés, Toshio Yamagata, lo bautizó como Niño “Modoki” (en japonés significa “similar, pero diferente”) para diferenciarlo del tradicional, que en la Argentina supone un patrón de lluvias más regular en el centro de país y en el Litoral.
Hasta el momento, el clima viene acompañando el desarrollo de los cultivos: la soja marcha a punto caramelo en la zona núcleo, pero con diluvios que generan problemas puntuales. En Gualeguaychú, por ejemplo, esta semana cayeron 200 milímetros en 12 horas y en el norte de Santa Fe los lotes de soja y girasol están muy “encharcados”.
Eduardo Sierra, especialista en agrometeorología de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, anticipa que lo que vienen son “fuertes anomalías” y una sucesión de “eventos extremos” (El Niño Modoki), que pueden castigar una zona y perdonar a otra. En este escenario influye el calentamiento del Atlántico Sur. Es una características que se viene repitiendo en las últimas campañas, en las que la variable climática creció como factor de riesgo. Todavía falta un trecho largo para el otoño, pero Sierra dice que allí hay algunos signos de que la “Niña” podría tomar la posta, con un aumento en la probabilidad de heladas tempranas y una abrupta caída en el régimen de precipitaciones.
fuente: Clarín Rural. sábado 10 de enero 2015
por Gastón Neffen.
sábado, 10 de enero de 2015
miércoles, 7 de enero de 2015
Desarrollan un compostador automatizado
Investigadores trabajan en la creación de un prototipo para
automatizar el proceso de tratamiento de los residuos orgánicos mediante
la tecnología del compostaje. El desarrollo tiene el potencial de
transformar este tipo de residuos en recursos agronómicos y de esta manera
disminuir la cantidad que se destina a los rellenos sanitarios, con los
consecuentes beneficios para el medio ambiente.
La problemática de los residuos es un tema central en la
agenda de los municipios y las comunas en todo el mundo. El crecimiento
poblacional obliga a los estados a generar opciones y soluciones que enfrenten
el problema del tratamiento de residuos orgánicos, que representan
aproximadamente un 50% de los residuos que se generan en una ciudad, según el
Observatorio Nacional de Residuos.
El compostaje es una técnica que ha evolucionado como tecnología de tratamiento de residuos, y en los países con mayor desarrollo en ésta área, los compostadores automatizados permiten transformar en pocos días un residuo en un recurso con valor agronómico.
El beneficio de la aplicación de esta tecnología es valorado ambientalmente por su fuerte impacto en los vertederos, en el aspecto económico, por su impacto en la recolección de residuos y socialmente, por la formación de conciencia y participación.
El doctor Lucas Garibaldi, director del trabajo, indicó a Argentina Investiga que “la implementación de este proyecto requiere de la interacción de los alumnos e investigadores de distintas ingenierías (ambiental, electrónica y mecánica) para la aplicación de una tecnología que en la actualidad no se encuentra disponible en el país”.
En una primera etapa estudiantes e investigadores elaboran los planos de los componentes y partes del prototipo, para luego trabajar en las comunicaciones y señales necesarias entre los componentes, como en la programación de los controles propios del proceso.
El magíster Juan Pablo Arrigoni, coordinador del equipo de trabajo, explicó que la máquina en la que trabajan “permitirá el aprendizaje y acercamiento al problema como a la solución técnica más apropiada. La producción de compostadores tiene el potencial de disminuir en gran parte la fracción de residuos orgánicos con destino a los rellenos sanitarios, que se traduce en menores emisiones gaseosas con impacto en el efecto invernadero, mayor duración de los rellenos sanitarios, menor contaminación de recursos de agua subterráneos, menor generación de gases combustibles en los rellenos, más participación de la sociedad en el tratamiento de sus residuos y la consecuente conciencia de ello”.
Si bien actualmente el trabajo se está realizando en una escala de estudio y aprendizaje, luego podrá ser replicado en la escala necesaria, sea para un restaurante o para un municipio entero. “El resultado de esta experiencia será de rápido aprovechamiento por los interesados en este desarrollo”, remarcó Arrigoni.
Los investigadores aseguran que el país necesita de este tipo de soluciones ambientales. “Acceder a ellas es costoso y complejo por diversos aspectos, por lo tanto, las instituciones técnicas y subsidiadas por recursos del pueblo argentino, tenemos la obligación de enfocarnos en el desarrollo de capacidades locales para dar respuestas de calidad y valor dirigidas a nuestra sociedad. La implementación en nuestro país depende de muchos factores, uno de ellos es el trabajo de las universidades y pensamos cumplir con ello”, resumieron los docentes e investigadores de la Sede Andina de la UNRN.
Son varias las instituciones y empresas involucradas en este proyecto. Además de la UNRN, se encuentran el INVAP SE, el INTI Córdoba, Petrobras SA, TSB SA, PJA SRL, el Colegio Tecnológico del Sur (Bariloche) y Luis Arceo (Atención Comedores de Empresas) entre otras.
El proyecto de extensión radicado en la UNRN se denomina “Compostador automatizado: Prototipo de Estudio y Desarrollo” y fue presentado y aprobado para el programa “Universidad, Diseño y Desarrollo Productivo” de la Secretaría de Políticas Universitarias dependiente del Ministerio de Educación de la Nación.
El compostaje es una técnica que ha evolucionado como tecnología de tratamiento de residuos, y en los países con mayor desarrollo en ésta área, los compostadores automatizados permiten transformar en pocos días un residuo en un recurso con valor agronómico.
El beneficio de la aplicación de esta tecnología es valorado ambientalmente por su fuerte impacto en los vertederos, en el aspecto económico, por su impacto en la recolección de residuos y socialmente, por la formación de conciencia y participación.
El doctor Lucas Garibaldi, director del trabajo, indicó a Argentina Investiga que “la implementación de este proyecto requiere de la interacción de los alumnos e investigadores de distintas ingenierías (ambiental, electrónica y mecánica) para la aplicación de una tecnología que en la actualidad no se encuentra disponible en el país”.
En una primera etapa estudiantes e investigadores elaboran los planos de los componentes y partes del prototipo, para luego trabajar en las comunicaciones y señales necesarias entre los componentes, como en la programación de los controles propios del proceso.
El magíster Juan Pablo Arrigoni, coordinador del equipo de trabajo, explicó que la máquina en la que trabajan “permitirá el aprendizaje y acercamiento al problema como a la solución técnica más apropiada. La producción de compostadores tiene el potencial de disminuir en gran parte la fracción de residuos orgánicos con destino a los rellenos sanitarios, que se traduce en menores emisiones gaseosas con impacto en el efecto invernadero, mayor duración de los rellenos sanitarios, menor contaminación de recursos de agua subterráneos, menor generación de gases combustibles en los rellenos, más participación de la sociedad en el tratamiento de sus residuos y la consecuente conciencia de ello”.
Si bien actualmente el trabajo se está realizando en una escala de estudio y aprendizaje, luego podrá ser replicado en la escala necesaria, sea para un restaurante o para un municipio entero. “El resultado de esta experiencia será de rápido aprovechamiento por los interesados en este desarrollo”, remarcó Arrigoni.
Los investigadores aseguran que el país necesita de este tipo de soluciones ambientales. “Acceder a ellas es costoso y complejo por diversos aspectos, por lo tanto, las instituciones técnicas y subsidiadas por recursos del pueblo argentino, tenemos la obligación de enfocarnos en el desarrollo de capacidades locales para dar respuestas de calidad y valor dirigidas a nuestra sociedad. La implementación en nuestro país depende de muchos factores, uno de ellos es el trabajo de las universidades y pensamos cumplir con ello”, resumieron los docentes e investigadores de la Sede Andina de la UNRN.
Son varias las instituciones y empresas involucradas en este proyecto. Además de la UNRN, se encuentran el INVAP SE, el INTI Córdoba, Petrobras SA, TSB SA, PJA SRL, el Colegio Tecnológico del Sur (Bariloche) y Luis Arceo (Atención Comedores de Empresas) entre otras.
El proyecto de extensión radicado en la UNRN se denomina “Compostador automatizado: Prototipo de Estudio y Desarrollo” y fue presentado y aprobado para el programa “Universidad, Diseño y Desarrollo Productivo” de la Secretaría de Políticas Universitarias dependiente del Ministerio de Educación de la Nación.
Fuente: Argentina Investiga
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